jueves, 19 de septiembre de 2013

EL SANGRADO,LA MENSTRUACIÓN.

El mes, el periodo, el sangrado….
 Las paredes del útero de la mujer, se han preparado tejiendo una red de finos filamentos que serviría de nido al bebe y en caso de no ser engendrado  empieza a desmoronar…
Esos filamentos vivos, sanos, limpios, han crecido durante 3 semanas, sujetándose firmemente al vientre y protegiendo el óvulo.
 Toda una construcción arquitectónica y creadora dirigida por una de las principales leyes del universo, la ley de la evolución y desarrollo. Una ley que está instalada desde el principio de los orígenes en nuestros genes y memorias energéticas. Informaciones que el hombre y la mujer poseen.
 El primer día de sangrado, la mujer experimenta por lo general fuertes dolores y una hinchazón de su cuerpo, ya que los líquidos, músculos, presión arterial y todo en conjunto, unen fuerzas para derribar la construcción arquitectónica perfecta y hacer que las paredes formadas en el útero, empiecen a desprenderse poco a poco…
Jamás en la historia del mundo, se han realizado obras tan perfectas y destruido en 3 semanas. Todo esto para volver, después de una semana, comenzar una nueva construcción.
 La función, el milagro de la vida. Esa es la verdadera función y que todo el cuerpo, memorias ancestrales y una perfecta sincronización se aunen. Todo esto ocurre en el cuerpo de una mujer, todos los meses. El vientre de la mujer conectado con sus mamas, reciben la orden de parar el proceso de la creación y toda esta energía acumulada, al igual que una olla exprés en plena ebullición comienzan a salir de su cuerpo. Es una energía tan fuerte, tan sagrada, que al igual que la bomba de Hiroshima su onda expansiva puede afectar a otros…
 Es un momento sagrado en la mujer, un día de recogimiento, de descanso y de meditar a su antojo. No solo su cuerpo experimenta el milagro de la regeneración, también su mente, que le permite a modo de imágenes y emociones, descubrir y no esconderse de lo que verdaderamente no es estable en su vida, ni bueno para ella.
 Esta energía de la que es portadora, la energía de la creación, le otorga el poder de regenerar su entorno cada 3 semanas. Tal vez, el universo que es justo, cumple con el acuerdo de la justicia y le concede este don a cambio de ser la portadora en la creación de la vida. Un don, una virtud, que en el principio de los tiempos el hombre conocía y la mujer desde su humildad potenciaba haciéndose muy fértil y sabia con sus experiencia, dejando salir de ella todos sus conocimientos de sanación, protección y educación.
 Cuando un ser humano es bendecido con este don, el universo no la deja sola… Era necesario un sexto sentido en ella para la comunicación con otros planos y sus semejantes. Esta conexión le permite estar en todo momento protegida e informada de lo que ella necesita  y los que protege mientras crecen.
 El sexto sentido le otorga el don de la sanación, ella con el calor de sus manos, que también nace de su vientre puede sanar,. Tiene una intuición innata y sabe en todo momento que mal acecha y como evitarlo. Puede pedir ayuda y protección a través del decreto de sus palabras y será escuchada y ayudada de inmediato.
Mantiene en su interior la misma energía que el agua del mar y la luna, de ahí ese vínculo y sincronización con las fases de la luna y las mareas. Mujer, agua y luna, una triada invencible y poderosa por lo tiempos de los tiempos…
 Te sigo contando si quieres, en un lugar íntimo, junto con otras mujeres que quieren recordar y compartir experienccias

Concepción Salvador-Hija del Mar.

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